Los nuevos inicios para muchos son la oportunidad de reescribirse, de rehacerse; para otros, es un terror, una pesadilla. Le tememos, muchas veces, a los lienzos en blanco.
Pues me tocó hacerlo, de forma estrepitosa, como suelen ser este tipo de momentos de la vida. Cuando creía que estaba saliendo a flote después de 2 crisis, una mental y otra física, me salta en la cara otro cambio vital, otro gran salto en esta etapa de la vida. Tuve que volver a enfrentarme a un lienzo en blanco, pero esta vez, ya con el tiempo que ha pasado, mi experiencia, tenía los colores suficientes, tal vez no la idea, pero sí las herramientas para enfrentar este nuevo episodio, lo cual me trajo algunas reflexiones, todas ellas primarias, básicas:
Lo que esté flojo que se caiga
Tememos a la incertidumbre, es natural, todos le tememos al cambio, y más si no hay un norte. Pero, en la mayoría de los casos, nos aferramos a un avión cayendo, porque es el avión lo único que conocemos. Saltar es la mejor opción, y muchas veces la vida es quien te empuja sin aviso.
TODOS están cuidando su ombligo
Una verdad muy dura, pero necesaria de aprender lo más pronto posible: todos se están cuidando a sí mismos, por encima de todo. Puede que tú lo sepas, de pronto fui muy inocente, pero este golpe me lo enseñó, y no como algo malo. Todo lo contrario, es importante entender esto para adaptarlo a tu vida, sin ser un cretino, pero, ERES LO ÚNICO QUE DEBES CUIDAR.
La serenidad es la madre de todas las buenas decisiones
Para las personas que sufrimos de ansiedad, esto es algo muy difícil de abordar. No es fácil manejar todo este aluvión de sensaciones, de pensamientos (en su mayoría catastróficos), pero cuando respiras y ves la Big Picture, cuando vuelves a tu centro y conectas con los tuyos, que también te dan perspectiva, todo, "mágicamente" se ordena. Las cosas pierden peso y caen en el lugar que deben estar. Esto solo me trae a la mente aquella enseñanza Taoista: ante los golpes, no seas una roca que se rompe ante ellos; sé un río que, sin importar los golpes, continúa su afluencia, su camino.
Tu mente te miente, escúchala con cautela
Y un poco conectado con lo anterior, la mente es un espacio maravilloso, pero puede ser muy oscuro, se puede convertir en un laberinto que te ahoga. Tu mente solo quiere sobrevivir, sin importar nada más, y para ello, si lo ve necesario, te muestra imágenes, conversaciones y escenarios inexistentes. Obsérvala, pero no converses con esos pensamientos, y más si esto no te suma para tus metas.
Seguiré contando por este medio mi camino, donde la sanidad de mi ansiedad, mi nuevo reto de ser independiente y mi andar en este redescubrimiento interno.
Gracias por leer.