En esta nueva época de mi vida, he tenido la oportunidad de reflexionar mucho, de leer un poco, y sobre todo de pensar.
- ¿Qué nos hace sobresalir de los otros?
- ¿Qué vamos a hacer en un mundo donde la automatización y el trabajo rápido y superficial es el que manda?
- ¿Cuál será el futuro del quehacer humano?
Estamos en medio de un cambio radical en la concepción que tenemos de nosotros mismos. Dentro del capitalismo, se nos definió por la labor y el dinero que podamos sacar de ello, sobre todo lo segundo, pero ¿qué vamos a hacer cuando este paradigma cambie? Claro, falta un tiempo para ello, y seguramente mi generación no pueda verlo, pero de lo que sí estamos siendo testigos es que la oferta laboral de inicio está desapareciendo. Cada vez está siendo más difícil conseguir un trabajo sin experiencia previa. Todas esas labores están siendo eliminadas por automatizaciones, agentes de IA, o por alguien que, gracias a estas herramientas, puede hacer la labor de varios al tiempo, y no hablar (para no sonar demasiado CyberPunk) de robots humanoides, como es el caso de varias fábricas en China.
Dicho esto, hay una cita del libro "Enfócate" de Cal Newport:
"1. La aptitud para dominar rápidamente cosas difíciles.
2. La aptitud para producir en un nivel superior, tanto en lo concerniente a calidad como a velocidad."
Esas dos aptitudes son las que van a regir, más que nunca, el futuro (y sobre todo el presente) de las personas que quieren tener éxito laboralmente hablando. No solo los que deciden emplearse, acá caen los freelancers y empresarios, y es algo que, para los que me conocen, es mi filosofía con respecto a las nuevas tecnologías. Claramente la IA nos va a reemplazar a todos, pero mientras eso ocurre, úsala como una aliada, como un potenciador, y para ello, solo hay un camino, y es el trabajo profundo, y sobre todo conectar con el centro y nuestro ser interior. Solo así, ese trabajo diferenciador, y convertirnos en expertos, es posible, ya que no hay otra forma de profundizar, hacer un trabajo hondo, concienzudo, sin una profunda convicción.
Los empleos rutinarios de 9 a 5 (en el mejor de los casos) que duraban 30 años hasta la jubilación desaparecieron, o te transformas o pereces. Sé que se lee duro, pero es así. Este mundo convulso está detrás del cambio constante, como nunca antes se había visto en la historia de la humanidad, y eso nos impacta profundamente a todos.
Y tengo estas premisas, aplicándolas recién, pero que estoy convencido que harán la diferencia, no solo para mantenerse activos en este mundo, sino para obtener una vida más tranquila y satisfactoria:
- Sea lo que sea que hagas, debes dedicarle tiempo a actualizarte constantemente. No se vale creerse bueno, toca serlo, y para ello, debes mantener el ritmo de tu entorno.
- El trabajo a fondo es más importante que el superficial. Ese mail puede esperar, ese chat "urgente", esa última foto de Instagram no se va a ir a ningún lado, pero ahora, AHORA, debes enfocarte, y no por un par de minutos, sino por mucho tiempo, lejos de toda distracción. Habla con los que tienes que hablar, y explícales que necesitas de ese momento, de ese espacio, y divide tu día para tener un trabajo profundo, y otro momento para el superficial, pero nunca al mismo tiempo. El cerebro NO es multitasking, enfócate en un objetivo, lógralo y luego sigue con lo menos intensivo.
- Encuentra tu habitación propia. Virginia Woolf lo plasmó en el libro homónimo. Necesitamos tener un espacio propio para crear, para leer, para investigar, sin que nada te interrumpa, incluido tú mismo. Un espacio (no tiene por qué ser físico, realmente es más una decisión, una actitud) donde estés solo con tu objetivo, y no levantarte hasta culminarlo. Nada fácil es grandioso, nada sencillo merece la pena al largo plazo. Si una idea llegó a ti, créeme es porque tu cerebro sabe que la puedes lograr, y no siempre es a la primera, por eso hay que eliminar todo aquello que no sume a este objetivo en este lugar.
- Descansa. Sí, suena un poco contradictorio luego de varios puntos donde se menciona el "trabajo" como algo fundamental, pero trae a tu mente esta imagen: un carro recalentado no anda, toca esperar a que se enfríe, y lo mismo pasa contigo. Da lo mejor de ti, pero sin perderte de ti mismo, una mente relajada es más proclive a dar con el clavo que una saturada. Tu descanso es la gasolina para seguir avanzando a buen ritmo.
- Inspírate constantemente, pero sin caer en la comparación. Todo ya está hecho, eso es una realidad, pero la mezcla de diferentes ideas puede ayudarte a encontrar eso que estás buscando. Así que, parte del proceso debe ser ver lo que está ocurriendo alrededor del objetivo que estás persiguiendo. Y una señal que me gusta usar es: si no te quita el aliento, no te inspiró. Busca más referentes que te hagan soñar y sorprenderte, y cuando lo hagas dile a tu mente "eso es trabajo profundo".
Ya para finalizar, la zona de confort ha sido muy satanizada, y si bien el trabajo de verdad está lejos de ser cómodo, no significa que tengas que vivir en él. Los cazadores-recolectores iban a explorar la sabana en búsqueda de comida para sobrevivir un día más y en esto ponían toda su atención, pero no significaba que vivieran en peligro; tenían un lugar seguro al cual volver. Construye tu lugar seguro, tu zona de confort, para tener donde regresar para cuando el trabajo duro haya terminado. Esto va a mantener un equilibrio y va a permitir tener una vida satisfactoria por la cual seguir dándole a tus metas.